Autor de la foto desconocido. Especie Giganthorhynchus hirudinaceus

Los miembros del filo Acantocéfalos son conocidos vulgarmente como “gusanos de cabeza espinosa”. El nombre del filo deriva de una de sus características más distintivas, una probóscide cilíndrica invaginable provista de espinas curvas, con la que se sujetan al intestino del hospedador. El filo es cosmopolita y se conocen más de 1100 especies, muchos de las cuales parasitan peces, aves y mamíferos. Todos los acantocéfalos son endoparásitos y los adultos viven en el intestino de los vertebrados. Según las especies de acantocéfalos, las larvas se desarrollan en artrópodos, tanto crustáceos como insectos.

El tamaño de algunas especies oscila entre menos de 2 mm y más de 1 m de longitud, siendo la hembra mayor que el macho. Por lo general el cuerpo es aplanado bilateralmente, con numerosos surcos laterales. Habitualmente son de color crema, pero pueden ser amarillentos o pardos como resultado de la absorción de pigmentos de contenido intestinal.

Generalidades

1.- El cuerpo es algo aplanado; es bastante común que los individuos que se han tratado con agua corriente antes de la fijación tengan el cuerpo turgente y cilíndrico.

2.- La pared del cuerpo es sincitial

3.- El intercambio de gases, de nutrientes y de desechos tiene lugar principalmente a través de la pared del cuerpo por difusión.

4.- No presentan corazón ni sistema circulatorio y la contracción muscular sirven para mover el fluido lagunar a través de los canales y los músculos.

5.- Carecen de sistema respiratorio. El sistema excretor cuando existe, está formad por un par de protonefridios con células flamígeras.

6.- El sistema nervioso tiene un ganglio central en el interior del receptáculo de la probóscide y nervios que parten hacía esta y hacía el cuerpo.

7.- Son dioicos. Los machos tienen un par de testículos, cada uno con un conducto deferente y un conducto eyaculador común que termina en un pene pequeño.

8.- En la hembra el tejido del ovario en el saco ligamentario se escinde para formar esferas ováricas que se desprenden y quedan flotando libres en el pseudocele. 9.- No parasitan al hombre.

BIBLIOGRAFÍA

Hickman, C. P., L. S. Roberts and A. Larson. 2009. Integrated principles of zoology. Boston, Mass: WCB/McGraw-Hill.

Brusca, R. C. and G. J. Brusca. 2003. Invertebrates. Boston, Mass: WCB/McGraw-Hill.